Día 2. Ciudad Nueva y Malá Strana.

Día 2. Ciudad Nueva y Malá Strana.Día 2. Ciudad Nueva y Malá Strana. El segundo día en Praga se puede dedicar a visitar la Ciudad Nueva (Nove Mesto) y Malá Strana. Al igual que el primer día de visita, es posible comenzar desde la plaza de San Wenceslao. Una vez allí, se puede bajar en dirección a Vodickova, casi en el centro de la plaza, y en esa calle girar a la izquierda. Se trata de una calle empinada que termina desembocando en la plaza de Carlos IV (Karlovo namesti), un pequeño rincón verde en el interior de la ciudad con interesantes edificios llenos de historia alrededor.

Desde ahí se baja por Resslova hasta el río Moldava y por esa misma orilla, sin cruzar el río, podemos avanzar en dirección al Puente de Carlos IV. A la izquierda encontraremos varias islas, como Slovansky ostrov y Strelecky ostrov. A ellas se puede acceder a través de los puentes que llegan a las mismas. Justo a la derecha se encuentra el Teatro Nacional de Praga (Národní Divadlo). Un poco más adelante a la izquierda se puede acceder a una pequeña lengua de tierra que sobresale de la orilla. Desde allí se puede fotografiar la zona de Malá Strana y el Castillo de Praga.

Un poco más adelante volvemos a llegar al Puente de Carlos IV y lo cruzamos al igual que en el primer día. Esta vez atravesamos las Torres de Lesser y nos adentramos en Malá Strana. Avanzado por Mostecka se llega a una pequeña plaza en cuyo centro está situada la iglesia de San Nicolás. Es una obra de arte del barroco a cuya cúpula se puede subir. Para acceder a la zona del Castillo, hay una ruta que llega por unas escaleras (Zámecké Schody); y otra ruta que llega por una calle empinada (Ke Hradu).

Lo ideal puede ser subir por una ruta y bajar por la otra. Elegimos para subir las escaleras que hay en uno de los laterales de la colina donde se encuentra el Castillo. Para ello hay que ir hasta la calle Thunovská y seguir hacia arriba hasta encontrar los escalones. Una vez arriba, se puede disfrutar de unas vistas espectaculares de la Ciudad Vieja de Praga. A escasos metros encontraremos la entrada principal al Castillo de Praga. Es la inmensa fortaleza y conjunto de edificios que ocupan la mayor parte de la cima de la colina sobre la que se asientan.

Si no queremos hacer la visita guiada al Castillo de Praga y a todo lo que hay dentro, como el Palacio Real, es posible acceder al recinto. Tras superar un primer patio, llegamos a la fachada oeste de la Catedral de San Vito. Allí se encuentra la entrada principal del edificio. Como la visita al templo es gratuita, lo ideal es cruzar la puerta para ver el interior de la catedral. Una vez la hayamos visto por dentro, e incluso nos hayamos planteado la posibilidad de subir a alguna de sus torres, algo que nos llevará un rato largo dependiendo de la prisa que tengamos, lo mejor que podemos hacer al salir es dar una vuelta por las calles que hay rodeando la catedral y que nos llevan a otros lugares interesantes del Castillo de Praga.

Lo mejor es bajar por Jirská para poder llegar a una pequeña zona amurallada. Desde allí podremos observar a vista de pájaro la capital de la República Checa. Podríamos seguir recto y salir del Castillo por esa zona. Sin embargo, lo mejor es volver para ver algunos lugares más del interior. Por ejemplo la Torre de la pólvora (nada que ver con la que existe en la Ciudad Vieja). Ésta se encuentra a un lado de la Catedral de San Vito y actualmente sirve como museo.

Una vez salimos del Castillo de Praga, nos podemos dirigir de nuevo hacia el Puente de Carlos IV. Podemos ir bajando por una calle llamada Ke Hradu para ver cómo son las calles y las casas de ese barrio. La calle que se ve en la foto de la derecha es Nerudova, por la cual se puede bajar hasta llegar de nuevo a la iglesia de San Nicolás. Desde allí se puede caminar hacia el Puente de Carlos IV para llegar a la Ciudad Vieja. Es posible dedicar el resto del día a comprar recuerdos de nuestra visita a Praga.

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