Castillo de Praga

064 - Entrada al Castillo.JPGEl Castillo de Praga, que a lo largo de los siglos ha sufrido gran cantidad de incendios e invasiones, ha sido capaz de conservar iglesias, capillas, salas y torres de cada período de su historia, desde el esplendor gótico de la magnífica catedral de San Vito hasta las ampliaciones renacentistas de Rodolfo II, último Habsburgo que utilizó el castillo como residencia principal, que se convirtió en residencia del presidente de la República Checa en 1918.

Se llega al mismo desde varios puntos de la ciudad, aunque quizás las dos mejores rutas son las que parten desde Malá Strana. Una ruta llega por unas escaleras (Zámecké Schody) y la otra por una calle empinada (Ke Hradu).

094 - Vistas desde el Castill de Praga.JPGEn su interior, además de la ya mencionada catedral de San Vito, podemos encontrar la Galería de Pintura del castillo de Praga, instalada en las caballerizas restauradas, y donde podemos ver pinturas renacentistas y barrocas. También existe una Torre de la Pólvora, utilizada como almacén de pólvora y para la fundición de campanas, aunque actualmente es un museo. Está el Palacio Real, conectado a la catedral de San Vito mediante un pasaje elevado, y cuyo exterior uniforme contrasta con sus bellas salas góticas y renacentistas. Además, podremos visitar el llamado Callejón del Oro, donde encontraremos unas casas muy pintorescas hechas por artesanos que bordean el muro interior del castillo y que fueron construidas a finales del siglo XVI para los guardas y artilleros del castillo. Por último, también podremos ver la Torre Dalibor (nombre que se obtuvo del primer preso encarcelado en dicha torre), el Palacio Lobkowicz (donde se encuentra la colección histórica del museo Nacional) y el Convento de San Jorge.

Se puede obtener más información sobre los horarios y los precios de entrada en la página web oficial del Gobierno de la República Checa (en inglés): Castillo de Praga.

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